ELEGÍA A UN ÁRBOL DE CIUDAD TALADO

Me encuentro en el buzón una alegría que viene desde Almería, una nueva antología en la que participo con un poema inédito.Os comparto el poema:
Guk botako zaitugu eta barkatu Isuzu.*
*Frase ritual que los leñadores vascos dirigían al árbol que iban a cortar, registrada a principios del siglo pasado, por el sacerdote, músico, escritor y académico Resurección María de Azkue, ("nosotros te derribaremos y perdónanos").


"El sabio no ve el mismo árbol que el necio"
William Blacke"



ELEGÍA A UN ÁRBOL DE CIUDAD TALADO

Salí buscando nada en general
y me encontré la nada más concreta.
No estabas en tu sitio.

Tan visible se hiciera tu existencia
que amedrantaba el paso enloquecido
de los seres peatones.

Sabíamos que no le hacías falta
a esta epidemia ciega del asfalto,
que nunca fuiste un árbol, fuiste solo
figura de árbol, forma vegetal,
artificial ornato que orillaba
nuestra huella invisible.

Tu culpabilidad fue por ser solo cosa,
despojada de nombre para olvidar amarla.
Bien pudieras haber sido un chopo o un ciprés.
Pero yo te amé, tilo, muchas veces.
La semana pasada, nos amamos.

Como si amara a dios
me entregué a la denuncia
de tus altos muñones
contra el cielo en invierno,
me entregué a la propuesta
de tus hojas
igual que corazones,
repartidos al aire cada otoño.

Nada me extrañaría que algún vecino estúpido
que te echase de más en el cristal
de su ventana, ahora
compruebe con espanto que la vida
viste el mismo uniforme sucio cada mañana,
raído de indolencia, rancio como ceniza.

De tu existencia quedan
tus raíces al sol,
pronto estorbo del árbol que algún día
plantarán y que nadie nombrará,
que talarán de nuevo.

Como si amara a dios me duele recordarte.
Esta hoja no es más
que otro corazón,
color ocre de otoño,

que lanzo a tu vacío.

1 comentario:

Julio dijo...

Tal vez algún retoño machadiano le salga a tu árbol, Ritxi. No desesperes.
Salud.